Killermeters (2.5.D)

Huddersfield (1977–1981). Vic “Vespa” Szczesnowicz voz, bajo; Graham Jessop/Gary Westwell batería; Mick Moore guitarra solista; Tony Ruttle guitarra; Sid Ruttle guitarra.
“La banda mod del Norte. Tienen un single excelente en Psycho Records, “Why Should It Happen To Me?”. Su mayor incursión del Yorkshire a Londres fue en junio para telonear a los CHORDS en el Marquee, aunque no les fue demasiado bien”.
Killermeters
Los Killermeters empezaron como banda punk en 1977 cuando, como otros miles, desgarraron sus ropas, modificaron su sonido Rock/R&B y empezaron a tomar un montón de speed. Eran la mejor y más energética banda del Yorkshire, con una sólida reputación en directo en el norte. Influenciados por Dr Feelgood, la principal atracción de The Killer Meters (como eran conocidos entonces) era su cantante y bajista Vic Vomit. Aunque buenos en directo, su sonido era demasiado derivativo y, hartos de las limitaciones del género, se disolvieron en 1978, solo para reformarse como los Killermeters –a indicación de Vic (ahora Vic Vespa)– en octubre de ese mismo año. Otra sugerencia de Vic fue adoptar un estilo mod y su primera canción “Back In The Business” pretendía indicar esa nueva dirección.
Los Killermeters eran ahora un proyecto más excitante: tenían el aspecto correcto, el sonido correcto y sus canciones tenían una influencia más melódica de los sesenta. Pronto desarrollaron un set muy compacto, con versiones escogidas como el “SOS” de Edwin Starr o “A Legal Matter” de los WHO, llegando a hacer doce bolos al mes, lo que les granjeó un ferviente apoyo local en tanto que la gran banda mod del norte. Sus seguidores incluían numerosos SCOOTER-CLUBS lo que sin duda influenció en su himno “SX 225”. Su debut a 45 rpm fue “Why Should It Happen To Me”/”Cardiac Arrest” en su propio sello Psycho. Con solo 1.000 copias prensadas, generó un amplio interés en la, hasta entonces, escena mod basada en Londres (la rivalidad norte/sur se desencadenó tras un bolo conjunto con SECRET AFFAIR en junio de 1979). Un existoso paquete de gira por Escocia con los Undertones fue rápidamente seguido por una extensísima aparición en el SOUNDS MAGAZINE.
Debido al creciente interés de las discográficas y a una inminente portada en el Observer de noviembre de 1979, la banda bajó a Londres para un bolo de exhibición. Tristemente, se presentaron ciegos perdidos y el concierto fue un desastre lo que provocó el desinterés de las grandes discográficas. Al final firmaron con GEM Records, que, pese al entusiasmo inicial, nunca comprendió la escena modernista ni el lugar que el grupo ocupaba en ella.
Con nuevo batería y nuevo single “Twisted Wheel” (como el mod club de Manchester en los sesenta), la banda debería haber partido la pana. Al final, el single, mal producido, no llegó a las listas. Emprendieron una apresurada gira promocional con EDDIE & THE HOT RODS, pero se descubrió ser un craso error. Aunque eran bien recibidos, se trataba de un público completamente equivocado. Intentaron reciclarse en banda psicodélica pero en 1981, tras otro cambio de formación, se disolvieron en Soldiers Are Dreamers, igual que el poema de Sassoon.