Diario: 4 de agosto de 1979

Tal día como hoy, hace treinta años:

  • El NME publica una breve reseña del concierto celebrado por los TEENBEATS y los LAMBRETTAS en el Dublin Castle de Candem. Lo firma Adrian Thrills:
Los LAMBRETTAS, los autoproclamados “beat boys in the jet age” de Brighton, salen los primeros. A diferencia de la mayoría de los nuevos grupos mod, hacen un pase con nueve temas completamente originales, con los guitarristas Jez Bird y Doug Sanders intercambiandose la voz principal y las bromas con la multitud.
Los TEENBEATS son una harina de energía cinética de otro costal, totalmente. Verles en el Dublin Castle —donde el "escenario" está al mismo nivel que la pista de baile— es como tener a los Undertones tocando en el salón de tu casa. Son un grupo de puro pop, joven y lleno de clase. Un quinteto de Hastings, sus canciones cubren los predecibles frentes temáticos mod –“Time For Change”, “Strength Of The Nation”–, pero también hacen una fenomenal versión del "I Can’t Control Myself" de los Troggs. Shane MacGowan, el cantante de los NIPS, los considera una de las mejores nuevas bandas que hay por aquí. Y quién soy yo para llevarle la contraria.
  • También Adrian Thrills firma la extensísima entrevista a los pujantes SECRET AFFAIR que aparece en el mismo número de la revista.
Secret Affair¡EL PUNK HA MUERTO!!
Claman sorpresivamente las acendentes estrellas mod
[Aunque, posando contra los muros de ladrillo, aún esté vivo y bien]

¿SORPRENDIDO?!! ¡Alucinado!!! La primerísima vez que posé mi mirada en los SECRET AFFAIR se me pusieron los ojos como platos porque no me lo podía creer. Lo que estaba sucediendo sobre el escenario del Music Machine de Candem Town esa noche estaba pulverizando descaradamente todas las reglas no escritas de la lógica del mundo del espectáculo.
¿Me engañaban mis oídos, o esto era en realidad la metamorfosis más relampagueante del año?
Gradualmente, afloró la en apariencia imposible comprensión... De las cenizas de los relamidos viejunos de los NEW “Power-Flop” HEARTS había crecido una de las bandas aún por fichar más calientes que yo haya visto en años.
También tenían unos seguidores para demostrarlo. Una legión de devotos mods, la mayoría obviamente del East End. Muchos de ellos prefieren aplicarse el nombre de GLORY BOYS, tomando su apelativo de uno de los abrasivos, centelleantes himnos de los AFFAIR.
Sencillamente, a veces no puedes mantener un secreto. Y otras veces es imposible.
No es que IAN PAGE tenga ninguna intención de mantener su estatus de héroe de culto en la oscuridad por mucho más tiempo. En vez de eso, para tratarse del antiguo líder de una banda que fue uno de los más vergonzosos fracasos artísticos y comerciales del pasado año, no es que ande precisamente falto de confianza. Su postura bordea la arrogancia.
“Un montón de gente dice que, de entre todas las bandas mod, nosotros somos los que más seguro tendrán éxito”, me comenta, escupiendo las palabras con espídico entusiasmo.
“Dicen que tenemos el potencial más grande para todos los públicos. Pero es más simple que todo eso. ¡Sencillamente, es que somos los mejores! No tiene nada que ver con ser comercial, ni nada de eso. Nuestras canciones son buenas canciones, sea cual sea su clasificación.”
Las canciones —compuestas en colaboración con el guitarrista Dave Cairns— son vastamente superiores a cualquier cosa que hicieran alguna vez los NEW HEARTS. Pero no sólo es que PAGE (alias Ian Paine) haya crecido como compositor. Como cantante, ha mejorado más allá de cualquier reconocimiento. Y, todo gracias a su pesado egotismo, posee los acordes vocales que, si se les da sólo media oportunidad, pueden hacer las delicias de los selectos mohicanos que han acudido a la “noche mod” del Marquee.
Demasiado tan sólo para un cantante. Los SECRET AFFAIR también son una poderosa fuerza de cara a la pista de baile, con la guitarra solista orientada al rock de Cairns partiendo la pana sobre los ritmos estrictamente al estilo Stax y Motown del batería Seb Shelton y el bajista Dennis Smith.
Con Shelton y Smith robados de un par de las bandas perdedoras de la clublandia del año pasado —los Young Bucks y los ADVERTISING, respectivamente—, difícilmente resulta una sorpresa que los SECRET AFFAIR sean notablemente más eficientes que la mayoría de sus pares, ni aun pensando que sólo funcionan en directo desde abril.
Y ahora, como para enfatizar la etiqueta de “new wave soul” que les ha puesto el en la onda, brillante modzine Maximum Speed, han empezado a usar a un saxofonista invitado, Chris Gent, tanto para el trabajo en directo como para su actividad en estudio.
Dave Cairns resume sucintamente el resultado como “un bocadillo de sonidos”.
“Lo que estamos intentando conseguir es el ritmo, las partes bailables, de los viejos discos de SOUL y de la Tamla para combinarlos con algo de la rabia y la frustración de hoy en día a través de nuestras letras, más contemporáneas. Nos gusta la música de los sesenta, pero no se puede estar hablando de los sesenta hoy.”
“Si escuchas la radio, verás como la música disco está de capa caída. Ponen mucho más Tamla Motown y menos disco cada vez. Y eso es lo que somos nosotros: música de baile que no es disco.”
Los SECRET AFFAIR nacieron a las pocas semanas de que se separaran los NEW HEARTS, cuando PAGE y Cairns se dejaron llevar por un arrebato de actividad compositiva que contrarrestara su desilusión y su cinismo hacia el negocio de la música. Los NEW HEARTS solo hicieron dos singles masivamente olvidables para la CBS, “[Just] Another Teenage Anthem” y “Plain Jane”.
Cuenta Dave: “Por la época en la que nos separamos, estábamos totalmente desilusionados. Había una verdadera división entre nosotros dos (Cairns y PAGE) y la sección rítmica. Nosotros queríamos ser menos POWER POP y más Sixties Pop”.
Dave y yo hicimos causa común”, continúa Ian. “Justo cuando se separaron los NEW HEARTS, empecé a pasarme por su casa y comenzamos a componer algunas canciones. La primera canción de todas que compusimos juntos fue “Glory Boys”."
“Después de que compusiéramos esa canción, decidimos exactamente qué es lo que íbamos a hacer, cómo íbamos a sonar y todo lo demás. En realidad, fue entonces cuando nos dijimos que íbamos a ser más bien como una banda mod de los sesenta. Pero no nos imaginábamos que llegaría toda esta movida mod.”
“Entonces dimos nuestro primer concierto teloneando a los JAM en Reading... ¡y había mods! ¡Fue toda una sorpresa para nosotros!”
El repertorio que tocan hoy lo encabezan diez originales de PAGE y Cairns, más un par de versiones ligeramente tramposas de la Tamla, “Get Ready” de los Temptations y “Going To A Go-Go” de Smokey Robinson. Las originales —canciones como “Time For Action” y “Let You Heart Dance”, ambas previstas como futuros sencillos— están empapadas de ganchos instantáneamente memorables y de algunas intensas, sentidas letras, la mayor parte de las cuales están escritas por PAGE.
“Un montón de las canciones van de cuánto odiamos el negocio de la música”, sonríe amargamente. “Pero también escribo sobre ser un mod y ser consciente del hecho de que no te gusta lo que ha venido antes. Intento demostrar que el PUNK estaba equivocado.”
“Todos nosotros y todos nuestros seguidores odiamos en lo que se ha convertido el PUNK. Para mí, todo se acabó con el primer álbum de los CLASH. Aún me encanta ese disco, pero ahí fue donde se acabó para mí. El PUNK sólo ha tenido éxito como moda y ahora ya es la hora de un cambio.”
Toma con pinzas lo anterior. Gran parte de la animosidad de PAGE contra el PUNK probablemente brote de las uvas verdes del rechazo casi total del público punk a los NEW HEARTS y a lo que representaban. Y el porqué etiqueta al PUNK como a un fracaso total cuando patentemente aún significa tantísimo para una enorme porción del público rock, simplemente se me escapa.
Más embarazosas, en cualquier caso, resultan ser sus irresponsables comentarios de la semana pasada en un diario vespertino londinense acerca de la oportunidad de una guerra de bandas entre mods y punks. Lo último que necesitamos, con tanta buena música a nuestro alrededor, es otro verano de odio a pleno rendimiento, al estilo de las batallas entre punks y teds del 77.
Pero, justo en el momento en que empezaba a pensar que los prejuicios de PAGE estaban fuera de toda medida, me salió con una de las mejores cosas que le he oído decir —aunque sólo se tratara de una cuestión sobre la moda.
“La movida mod de ahora no es como la antigua movida mod de los sesenta. Entonces todos los mods tenían un montón de pasta. Pero ahora la movida mod es sobre todo una historia de chavales de clase obrera sin mucho dinero aspirando a ser tan buenos, a ser tan elegantes como cualquiera que esté forrado. Son subversivos vestidos de traje…”
“Desde ese punto de vista, es la antítesis del PUNK. La mayor parte de nuestro público usa trajes y fredperrys. A veces, ni siquiera las típicas parkas.”
“Pero si viniera un punk a uno de nuestros conciertos, no le enviaríamos a tomar por el culo. Más bien nos gustaría que escuchara lo que tenemos que decir: que ha llegado la hora de un cambio. Que es la hora de la acción.”
“Hace falta un cambio”, se hace eco Dave. “Lo que nosotros tenemos es un nuevo sonido. La ropa es nuestro único paso atrás. Lo repito: el PUNK fue bastante negativo en un montón de aspectos. En términos de moda, la movida mod es mejor porque proporciona un marco dentro del cual trabajar.”
“Pero, dentro de ese marco, aún intentas vestir mejor que el chaval que tienes al lado.”
“Aun pensando que la ropa siempre será un poco revivalista —algo que cualquier mod admitirá—, el estilo de vida es muy de los setenta. El baile. Se trata de la única alternativa real al disco. Lo único que se puede bailar así.”
Sólo existe una cosa más fuerte que su desacertada repugnancia por el PUNK y es su perfectamente comprensible aversión al lado más amargo del negocio de la música. Sus experiencias con los NEW HEARTS y los errores que cometieron por primera vez han determinado a Ian y Dave a hacérselo tan por su cuenta como sea posible esta vez.
A ese respecto, son sus propios managers y acaban de producir y grabar su propio single. Y, de nuevo, fue una llamada telefónica del propio Ian, no del agente o el intermediario de turno, la que me puso en contacto con el grupo.
“Estamos intentando demostrar que podemos hacérnoslo desde fuera del negocio musical. Las cosas se pueden hacer por ti mismo y a tu propia manera.”
“Cuando formamos la banda estábamos tan rebotados, éramos tan cínicos, que decidimos que si no nos lo podíamos montar sobre la premisa de ser sencillamente una buena banda de directo, entonces sería mejor que ni nos molestáramos.”
“Dave y yo tenemos el control total de todo lo que pasa. Por el momento, no hay ni managers ni intermediarios.”
El bajista Dennis Smith me puso una mezcla preliminar de su single autoproducido en el backstage, durante el segundo de la reciente serie de conciertos vespertinos de los SECRET AFFAIR en el Marquee. Aunque la más floja de las canciones de su repertorio, “Soho Strut”, aparezca en la cara B, el stomper de la cara A, “Time For Action”, está destinado a convertirse en uno de los 45 RPM de debut del año, completado con el estallido multipistas de las fanfarrias de la trompeta de Ian y el saxo de Chris Gent. ¿La respuesta de Illford a los Memphis Horns?
“En el single, tenemos todos los sonidos que queríamos”, dice Ian. “Un ritmo sólido, percusivo de verdad, una guitarra rockera y unas voces melódicas. Y al final salen unos veinte GLORY BOYS haciendo coros y dando palmas en el estudio.”
“Existe una división muy estricta entre cómo sonamos en directo y cómo sonamos en estudio. En vivo, nos concentramos en cualquier cosa que haga que la gente disfrute; la guitarra rockera y un montón de charla con el público.”
“En el estudio, estamos más interesados en experimentar con el sonido. No estamos interesados en intentar capturar el mismo sonido que en el escenario. En los estudios usamos un montón más de instrumentos. Yo toco muchísimo más la trompeta.”
“Antes de que hiciéramos el single, estuve hablando con un montón de ingenieros para probar a descubrir cómo se lograron diversos aspectos del sonido Motown. Cuando llego el momento, después de haber descubierto cómo conseguir algunos de esos sonidos, lo preparamos todo en el estudio y descubrimos que éramos capaces de hacer algo diferente a partir de los mismos sonidos básicos. Definitivamente, nosotros no queremos sonar igual que un disco antiguo.”
“La mayor parte se reduce a los sonidos rítmicos: caja, palmas y pandereta. Pero nos las hemos arreglado para sacarles todo el jugo. Yo diría que nos las hemos arreglado para conseguir un nuevo estilo musical.”
“Si el single entra en las listas, preveo que podría ser verdaderamente influyente. Podría tener un efecto real en lo que hace la gente.”
Pues ahí lo tenéis. El eastside Ian y los GLORY BOYS. Un single épico en el disparadero y una banda que —dejando de lado que Ian tenga o no los pies en el suelo— sencillamente podría resultar ser tan importante como ellos mismos piensan que lo es. Estad alerta.

Low Numbers
  • Mientras, en el Sounds, GARRY BUSHELL firma una amplísima --desproporcionada, diríamos-- entrevista a los LOW NUMBERS donde declaran, entre otras cosas, que decidieron montar una banda mod tras ver actuar a los PURPLE HEARTS en Southend el febrero pasado (en realidad fue a finales de enero). También que es más fácil funcionar como banda mod que como banda punk, pero que no quisieran quedar encasillados por esa etiqueta puesto que ellos se consideran en medio de ambas escenas... Y si cuela, cuela, añadiríamos nosotros. Ah, sí, el nombre se les ocurrió una noche de borrachera, evidentemente en respuesta al de High Numbers.
  • Calculamos que también hoy GARRY BUSHELL publica en el mencionado semanario el artículo Mod Squad, donde da cuenta del estado actual de la escena mod londinense.
  • Los Specials en el Norbreck Castle de Blackpool.
  • En la semana que hoy termina, el Número Uno del Top 40 británico sigue siendo... Tachaaan: "I Don't Like Mondays" de los putrefactos Boomtown Rats. El "My Sharona" de los Knack baja al Número 24. Los Undertones suben lentamente al 34 con "Here Comes The Summer".