Diario: 11 de mayo de 1979

Tal día como hoy, hace treinta años:Chords abril-mayo 1979

  • Los JAM repiten en el Rainbow, esta vez teloneados por los Records y unos CHORDS en pleno ascenso. Sobre ambos conciertos, escribía John Pidgeon en el NME:
Las notas sobre moda primero. La banda, por supuesto, vestía sus trajes sharp, aunque parecían menos un grupo de mods que una vieja y buena banda de las de uniforme. Frente a ellos predominaban las parkas, como si las botas pesadas y los trajes peanut no hubieran existido jamás. Las parkas empezaron siendo una práctica prenda para los chavales que iban en scooter, pero los principales faces hubieran preferido verse muertos que sobre dos ruedas.
De hecho, la esencia de la elegancia mod está en los pequeños detalles: ese nombre en la etiqueta que nadie puede ver, la precisión milimétrica en la longitud de los faldones o de los bolsillos, la disposición de los bolsillos billeteros dentro de la chaqueta. Las chicas entre el público parecían menos preocupadas por recrear el culto, o no sabían cómo. Tampoco importaba mucho, ya que el negocio de ser un mod siempre fue esencialmente masculino.
Si el viernes hubiera sido el 64 o el 65 y los JAM una genuina banda mod, no hubieran estado tocando en el antiguo Astoria de Finsbury Park. Ninguna banda mod llegó jamás a ser tan grande. Los WHO eran unos gañanes de Shepherd's Bush vestidos en Carnaby Street. Los Small Faces se acercaban más, pero no hacían música mod. Georgie Fame, Chris Farlowe, Ronnie Jones et al fueron los de verdad, y tocaban toda la noche en los clubes para muchedumbres empastilladas. La mejor música, de todos modos, se encontraba en los discos de importación.
Los WHO, sin embargo, llevaron el Mod a las provincias, de igual forma que John Stephen puso su ropa en las boutiques de las calles mayores, y fue su espíritu el que se infiltró en la velada, un espíritu puesto de manifiesto por la gran diana colgada detrás de la batería, el símbolo indeleble de la camiseta de Moon. A los JAM aún les falta esa voz como banda, pero nada de su vigor.
Las canciones de PAUL WELLER son potentes himnos [compuestos] para ser coreados del principio hasta el final, y la multitud hizo justamente eso desde el mismo momento en que comenzó la música, después de haber saltado hasta todo lo cerca del escenario como los seguratas (algodón saliendo de sus oídos, como si sus cerebros estuvieran hechos de él) les permitieron.
Se amontonaron ante la plataforma, pogueando y pasándose asientos rotos por encima de sus cabezas, igual que si fueran ardorosos chavales en el fútbol, sabiéndose, no sólo los números, que en su mayor parte procedían de "All Mod Cons", sino también su orden de aparición. Claramente, les hace falta un nuevo set.
A diferencia de Jimmy Pursey y algunos otros, los JAM mantienen las distancias con su público al viejo estilo -WELLER nunca mira a nadie a los ojos- y los sucesivos bailarines solistas sobre el borde del escenario fueron echados en cuestión de segundos como si hubieran fracasado en una audición, aunque [los JAM] no son menos amados por eso y fueron reclamados de vuelta para un doble bis.
Una última pregunta: ¿porqué los pipas siempre tienen pinta de jipis? (19/V/1979)
  • Los YACHTS vuelven a la gira de los Undertones para el concierto de hoy en el Club de Newport.
Stiv bators
  • Mientras, en los EE.UU., un Stiv Bators recién salido de los difuntos Dead Boys y mudado a Los Ángeles publica "It's Cold Outside"/"The Last Year" (Bomp), su primer single en solitario, y aprovecha para epatar a toda la parroquia punkarra descolgándose con un repertorio de prístinos merseybeat y folk-rock. ¡Muy punk!