Sencillos (3.2)

L'Ametlla del Vallès (1988-2002). Miqui Puig voz; Albert Mallorca batería; Francesc Pascua teclados; Marià Roch bajo; Germán Ycobalzeta guitarra.
Los SencillosEn realidad no teníamos previsto publicar esta entrada pero, tras haber visto a Miqui Puig (alguien a quien apreciamos) haciendo recientemente el más espantoso ridículo por la tele, nos vemos forzados a ello. Para recordarnos/os porqué nos gustaban tanto los Sencillos.
Conocidos originalmente como Aullidos En El Garaje -un grupo puramente mod activo entre 1986 y 1989, también conocido brevemente como The Crits-, cambiaron su nombre por el de Los Sencillos al comenzar los noventa, cuando ficharon por BMG-Ariola para la publicación de su primer LP "De Placer!".
[Incidentalmente, merece señalarse que su primera aparición discográfica fue en el recopilatorio "Barcelona Húmeda" (Urantia, 1988) como ganadores, en el apartado de GARAGE [!!!], de un concurso de bandas patrocinado por la sala barcelonesa Humedad Relativa. En el disco, les acompañaban Los CANGUROS (Pop), Carol (Rockabilly) y Los Interrogantes (Rock)]
Siempre fueron un grupo anómalo. Para empezar, estando en una multinacional demostraban una vocación por el mainstream más comercial que sabían compatibilizar con su vinculación a la escena modernista (algo de lo que no renegaban, pero de lo que tampoco hacían ostentación). Luego estaba su formación, cuatro chavales más o menos corrientes, pero instrumentalmente compactos, liderados por un frontman excesivo: un gordo amanerado de voz harto discutible que, sin embargo, estaba sobrado de encanto. Incluso carisma.
"De Placer!" -el más sesentero de sus trabajos- tuvo un cierto reconocimiento y temas como "Mala Mujer" o "No, Por Eso No" se difundieron ampliamente por las radio-formulas del país, pero no fue hasta su continuador, "Encasadenadie" (BMG Ariola, 1992), cuando alcanzaron el éxito mayoritario. ¿Quién no ha bailado alguna vez con "Bonito Es"?


Y es que los Sencillos tenían las orejas bien abiertas a lo que se cocía en la escena post-mod británica. Podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que fueron los introductores en España de esa cosa que se llama la (in-)cultura de clubs y de toda la movida del ACID JAZZ, adaptada con sumo gusto a la idiosincrasia local. De hecho, en su cóctel sonoro eran capaces de mezclar ingredientes como la Rumba Catalana sin rozar siquiera el campo minado del Flamenquito.
Hacia esa época, debemos mencionar los benéficos efectos de la introducción del Éxtasis en sus vidas (y en las nuestras), como prueban las maravillosamente sugerentes Panteras Rosas de la portada de "Seres Positivos" (BMG Ariola, 1993). Pero los días de vino y rosas pasaron pronto. La explosión indie les pilló con el paso cambiado y para la edición de ese disco, aun incluyendo temas como "Dr. Amor" o "Hablando Alto" -homenaje al sello británico Talkin' Loud-, el público comenzó a darles la espalda, y con él su discográfica. Empezaron las tiranteces y los cambios de personal y, tras la publicación del todavía más bailable "Los Sencillos" (BMG Ariola, 1995) -con la fantástica versión acidjazzística de "Se Fuerza La Maquina" de Gato Pérez en él-, el grupo se convirtió en el vehículo unipersonal de Miqui Puig.
Sus dos últimos discos, "Bultacos Y Montesas" (1997) y "Colección de Favoritas" (1999) , ambos para Dro-Gasa, no revisten mayor interés que el de servir de prólogo a la irregular carrera en solitario del cantante, cada vez más abducido por la Electrónica y el show bussiness a través de su relación con la intelligentsia petarda madrileña (Alaska y cía.).
Pero siempre nos quedarán sus canciones. ¡Y qué canciones! Siempre parecían a punto de naufragar en la vulgaridad propia del pop consumible español de los noventa pero, en el último momento, un verso afortunado, un arreglo sorprendente o un estribillo irresistible te dejaban con una idiota sonrisa de felicidad en la cara: puro pop, bienhumorado y bailable. Seguramente se debía a que en el grupo componían todos, equilibrando así la tendencia pedantesca que ha sido la peor lacra de la obra posterior de Puig. Lo demuestra, a nuestros oidos, que sus temas sigan superando la prueba del tiempo con una dignidad más que envidiable.
Por todo eso nos gustan Los Sencillos.

[Cuando éramos pequeños no nos perdíamos ni un concierto suyo. En la penúltima época de la banda, era muy fácil reconocernos porque éramos los cabrones politóxicos que no paraban de berrear "¡Toca 'Mala Mujer'!" desde la primera fila. Nunca nos hicieron caso.]
  • Tiene cojones que no exista en toda la red ninguna página en castellano mínimamente solvente acerca de ellos, si exceptuamos esta cosita desinformada de la MTV (¿"Gritos De Garaje"?). Esperamos haber subsanado semejante vacío.