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Moondogs (D)

Derry (1978-1981). Gerry McCandless guitarra y voz; Jackie Hamilton bajo y voz; Austin Barrett batería.
Moondogs
Fantástico trío irlandés de punk-POWER POP, que se mantuvo demasiado cerca de los Undertones para su propio bien.
Procedentes de la escena nuevaolera de Derry, donde colegueaban con los mencionados o con los -éstos sí- mod SECT, los Moondogs publicaron a lo corto de su fulgurante carrera una impecable ristra de 45’s y todo un elepé que, inexplicablemente, no los catapultaron a la Primera División.
Y eso que estuvieron a punto de conseguirlo.
Para empezar, aportaban una considerable dosis de abandono adolescente -eso que a veces se llama PUNK- a un instinto melódico directamente heredado de los Beatles que los hacía irresistibles incluso a los oídos de los críticos más exigentes (como era entonces John Peel: les grabó dos sesiones), aunque ninguno se abstuvo de señalar los evidentes paralelismos con los Undertones. En segundo lugar, un moderado HYPE les llevó a telonear a las figuras del momento (Police, Pretenders, Suzi Quatro) con óptimos resultados: hasta consiguieron un programa propio en Granada TV. Por último, acabaron fichando por un sello de prestigio (Sire) para grabar su elepé de debut en Nueva York y con un productor de campanillas (Todd Rundgren)... Pero, bien por no poder soportar la presión de tres años a todo gas, bien por mantenerse demasiado apegados a Irlanda, en lugar de dar el salto definitivo a Londres, o bien por ser víctimas del proverbial gafe de Rundgren, se separaron en 1981, cuando lo tenían todo de cara.
Reformados en 2000, publicaron un más que digno elepé de retorno en 2003 y siguen funcionando intermitentemente.

  • Roger les ha dedicado una magnífica página aquí
  • Sirva esta sucinta reseña de aperitivo a la entrada que esperamos les dediquen nuestros amigos de Newavers. Seguro que estará mejor escrita.

Five Boys (1.1)

Belfast (1983-1986). Davy McLarnon guitarra y voz; Philip Flood teclados; Chris Burrell más teclados; Jimi Pig bajo y voz; Bill Reid batería [una formación].
Five Boys
Prescindible combo surgido de la desaparición de un par de bandas más o menos punk norirlandesas (Shock Treatment y Guilty Achievements), cuya principal característica musical fue no tener ninguna característica musical en concreto.
Benévolamente, se considera a una de sus encarnaciones dentro del Mod Revival porque les dio por hacer una cosa inspirada en Van Morrison y el NORTHERN SOUL.
Mutaron en los Big Electric PLC, dedicándose desde entonces al funk blanco ochentero, esa plaga.

Teen Commandments

Dublín (1979-1981). Philip Byrne voz (ex-Revolver); Steve Stingray guitarra; Kevin Helly bajo; Dave Moloney batería.
Teen CommandmentsBanda nuevaolera a caballo entre el Mod y el POWER POP que acabó evolucionando hacia un sonido a lo Police en las postrimerías de su carrera.
En 1979 grabaron un flojo single, que no se publicó hasta 1981, con un tema de unos ignotos Reasons -"Private World"/"Italian Girls" (Auric)-. Posteriormente, grabaron otro con una formación que sólo incluía a Byrne como miembro original y que ni siquiera llegó a publicarse.

Sect

Derry (1979-1983). Jim Walker/Seamus Cassidy guitarra y voz; John Cassidy bajo y voz; Min McCann batería.
Trío aproximadamente mod que grabó un sencillo pero no lo publicó -"Private Eye"/"This Is Your Life" (Shoestring, 1980)-. Tócate las narices.
Más tarde, Walker pasó a los Cast Of Thousands.

Temps

Irlanda (1984). Donal Broughan voz; Mick Cunningham guitarra / bajo; Pat Larkin batería.
Trío mod que apenas pasó de cover-band antes de transformarse en The Real World.
Su repertorio incluía las típicas versiones ("Circles", "So Sad About Us", "Automatically Sunshine") y un par de originales ("Motivation", "From Here To Eternity") que llegaron a maquetar y que han ido apareciendo en recónditas recopilaciones de Mod y POWER POP.

Instant Party (1.1)

Dublín (1984-1986). Peter Devlin bajo y voz; Ken Sweeney guitarra y voz; Alan Bates batería.
Instant PartyTrío mod-pop-punk-etc. irlandés que, pese a tomar su nombre de un single de los WHO, recuerdan más al sonido de los BLADES, de quienes fueron frecuentes teloneros.
Procedentes de múltiples bandas de PUNK y POWER POP del área de Dublín (VIPERS, Red Square, Fat Lady Sings), sólo grabaron un EP/cassete autopublicado -"Times That Change Us"/"The Smalltown"/"Summertime" (1984)- antes de separarse.
Los distintos miembros siguieron en el negocio de la música con relativo éxito: Devlin en los Devlins (tres LPs), Sweeney en Brian (dos LPs) y Bates en la banda de versiones The Modfathers (¡qué original!).

Irlanda

Eire

Salvando muchas distancias, el caso de Irlanda es muy similar al de Brasil: ambos son países con una potentísima tradición musical autóctona, aunque en el caso irlandés no podamos hablar de una tendencia natural hacia el mestizaje. En realidad, todo lo contrario.
Si bien es cierto que la música irlandesa acusó muy pronto el impacto del Rock’n’Roll y sus oleadas sucesivas, también lo es que la inmensa mayoría de las bandas de la isla (de los Them a Thin Lizzy o, hasta cierto punto, los Nipple Erectors/NIPS/Pogues) tuvieron que emigrar a Londres para conseguir un éxito que sobrepasara el ámbito local. Con el afterpunk y tras la subida a los altares de los meapilas de los U2, las cosas han cambiado, pero esa es otra (repugnante) historia.
En lo que respecta al Revival, no hay demasiado que decir. En Irlanda, el PUNK cayó como una bomba y, hacia 1978, se multiplicaron por sus verdes tierras las bandas del imperdible que, a lo largo de los años siguientes, se fueron adaptando miméticamente a las sucesivas modas musicales británicas... con la excepción del Mod Revival.
Sea por su ideología eminentemente british o por cualquier otro motivo que se nos escapa, apenas existieron grupos mod irlandeses. De hecho, el más grande grupo de la época que tenemos reseñado, los BLADES, a duras penas encajan en esa clasificación. Si existió alguna cosa parecida a un Mod Revival irlandés, se encontraría dentro del amplio abanico del Punk-Pop/POWER POP (como, por ejemplo, los GAS), lo que es tanto como no decir nada.
Aunque de todo hay y, durante las próximas semanas, iremos reseñando a unos cuantos grupos que, mal que bien, pueden encajar en ésta página.
  • Alguien podría hablar de los Undertones, pero, aunque su sonido fuera la pauta de infinitas bandas revivaleras entre 1980-1982, no fueron mods en modo alguno; precisamente por eso ni los hemos reseñado ni los vamos a reseñar.
  • Como ya habréis notado, cuando hablamos de Irlanda, también lo hacemos del Ulster.

Gas (D)

¿Irlanda del Norte? (1979-1983). Dell Vickers bajo; Leslie Sampson batería; Donnie Burke voz y guitarra.

GasDesafortunada banda punk-mod irlandesa que nos recuerda poderosamente, tanto por la acritud de sus letras como por algunos manierismos de su sonido, a la estirpe JAM-CHORDS (con quienes compartían sello). Y decimos desafortunada porque estamos seguros de que de residir en Londres hubieran tenido un mayor impacto en la época del Revival.

Originalmente conocidos como los Sneeky Feelin's, con cuyo nombre grabaron un EP en 1979, entre 1980 y 1983 publicaron un puñado de singles y un par de LPs, aunque sobre todo se les recordará por la faltona energía de "Ignore Me" (1981), el segundo de sus sencillos.

  • Ésta entrada la hemos escrito en colaboración con la fantástica gente de Newavers: muchísimas gracias por todo!!!
  • Más info aquí.

Blades (1.0.D)

Dublín (1980–1986). Paul Cleary voz, guitarra; Brian Foley bajo; Jake Reilly batería. Blades

Más tarde fueron catalogados como una banda mod, pero los Blades surgieron del caldero punk de 1977, en Ringsend, al sur de Dublín. Con Cleary al bajo, su hermano Lar a la guitarra y Pat Larkin a la batería, se hicieron un nombre con una serie de broncos conciertos en el bar Magnet. Incluso en esa primera época, sus explícitos orígenes obreros y su integridad los desmarcaban del elíptico art—rock de U2 o los Atrix. “Probablemente jugamos demasiado a esa carta, aunque ¿porqué no?”, dice Cleary, “Había demasiada pose de gente que debiera conocer mejor sus supuestas credenciales de clase obrera. Lo nuestro era auténtico; era lo que nos impulsaba en 1977. Pensábamos: "Todas esas bandas son falsas, puro teatro, no hay nadie escribiendo canciones pop decentes". En 1978, tocando en el Magnet, sentías que eras parte de un movimiento. Era hora de que se expresaran los no–músicos y también los chavales de clase obrera. No éramos ningunos privilegiados, así que tuvimos que hacernos un hueco. Estábamos muy orgullosos de conseguirlo por nosotros mismos”.
Un efímero trato con el sello Energy siguió a cambios en la formación, entrando una sección de metales en homenaje a la Stax, la Motown y los DEXY’S MIDNIGHT RUNNERS. Fue esta formación la que produjo “Downmarket”, posiblemente su mejor momento. Con un tono desafiante y dolido, capturaba el Dublín de 1980 en toda su sombría, fatalista, solidaridad. Políticos sin sermonear, fogosos sin resultar trillados, los Blades tenían, a mediados de 1980, una fanática base de seguidores.
Firmaron un trato de 100.000 dólares con el sello americano Electra, después de que Andrew Loog Oldham, el A&R y antiguo manager de los Rolling Stones, los viera en el festival de Lisdoonvarna. Su álbum de debut, “The Last Man in Europe”, se grabó en 1984 con el productor John Porter, de los Smiths. En un ambiente que había hecho estrellas a gente como PAUL WELLER o Billy Bragg, Cleary parecía el próximo en saltar a la fama, pero la banda acabó en el limbo. Elektra pasó del álbum una vez grabado; solo salió una edición irlandesa a través del sub-sello Reekus. Habiendo creado a los Blades como una alternativa a la inflada escena rock dublinesa, Cleary padeció la misma indiferencia discográfica que hundió a los imitadores de U2.
La forma en que ocurrió todo aún me revuelve el estómago”, dice. “Creo que el acuerdo mismo ya era algo extraño. Contrataron a Andrew Oldham para apalabrar en un año a cinco bandas de todo el mundo, y nos fichó a toda prisa. Demasiado fácil. Cuando grabamos el disco descubrí que Elektra tenía poco o ningún interés en publicarlo. Empezamos a oír cosas sobre cambios de personal en la compañía, y cuando eso sucede estás listo. El mayor desengaño fue perder ese contrato de grabación: todo se esfumó de repente. En parte yo fui el responsable porque debería haberlo dejado todo en ese preciso instante, pero me dije que debíamos intentarlo de nuevo”.
El grupo se mantuvo hasta 1986, sacando la diversa y satisfactoria retrospectiva “Raytown Revisited”. Su gran gesto final fue rechazar aparecer en el festival Self–Aid de 1986. A Cleary le jodía especialmente que la cabeza de cartel, Christy Moore, fuese una de sus antiguas teloneras.
Al final, el desgaste de las giras lo hundió, hasta le molestaba su fama local. “Pensé que tal vez el anonimato no fuera tan mal asunto”, comenta. En 1989, Cleary abandona totalmente el rock’n’roll, y se dedica a escribir sintonías y preguntas para concursos televisivos. Tras doce años componiendo, da la espalda a su talento. “Me sentía muy negativo”, dice, “escuchas a otros compositores fracasados, entre comillas, y te metes en un círculo en el que primero dejas de escuchar música contemporánea y después te amargas. Parece que hayas dado quince años de tu vida por nada. Di el cerrojazo y me dije que hasta ahí había llegado. Pero, gradualmente, se acaba imponiendo tu propia identidad. Dejas de culpar a la gente, a las discográficas o a los mánagers, y se acaban las puñetas. Te das cuenta de que de cada cien grupos sólo uno lo consigue. Es como con los futbolistas: por cada Messi hay 99 Paul Clearys que tuvieron su momento sin que llegaran a más”. Pese a quedar en buenos términos con Foley y Reilly, no se plantea una reunión de los Blades ni tampoco actuaciones en solitario. “Soy reluctante a ir escupiendo mi angst de cuarentón”, explica con una declaración típica. Por la empatía y el espíritu de su música, siempre se ha mantenido lejos de la nostalgia sentimental, pero él mismo admite que su pasado es digno de ser revisado. “Tengo sentimientos encontrados acerca de todo aquello. Por supuesto, me hubiera encantado tener más éxito, pero sabe Dios cómo habría acabado. A veces, miro hacia atrás y aborrezco incluso el haberlo hecho. Otras veces, todo me parece bastante bien; hay un cuerpo de trabajo ahí, canciones que aún se sostienen. Al menos, dejé mi marca”.